El inositol existe en la naturaleza en nueve formas (isómeros). En el cuerpo humano los dos más activos son el myo-inositol (MI) y el d-chiro-inositol (DCI). El MI se concentra en tejidos que responden a FSH, como el ovario, y participa en la captación de glucosa y la maduración del ovocito. El DCI se concentra en tejidos donde la insulina promueve almacenamiento y ayuda a la síntesis de glucógeno. El cuerpo convierte MI en DCI según demanda a través de una enzima dependiente de insulina. En mujeres con SOP esa conversión suele estar alterada — a nivel ovárico hay poco MI y demasiado DCI, lo que empeora la calidad ovocitaria. Por eso la proporción 40:1 (MI:DCI) es la que replica el balance fisiológico y la que mejor rendimiento clínico ha mostrado. Dar solo DCI en dosis altas puede ser contraproducente. 40UNO respeta esta proporción exacta y suma cofactores (magnesio y ácido fólico) que apoyan la señalización celular.